domingo, 27 de febrero de 2011

Corte.

La habitación es pequeña.
Un colchón tirado en el piso, desnudo.
Las ventanas tapizadas, sin un atisbo de luz.
Las paredes escritas, tachadas, manchadas por la humedad.
Ella está acostada sobre el piso, con una mano apoyada sobre el borde del colchón.
La luz centralizada en su brazo izquierdo.
Se oye un pequeño murmullo y agua que corre sin dirección.
Martina tiene los ojos cerrados.
Su brazo débil intenta moverse, pero queda quieto en su lugar.
No duerme.
Pesa el deseo ajeno sobre sus hombros.
Retumba un grito apagado.
Nunca serás lo suficiente buena para satisfacer sus imperfecciones.
El amor como símbolo de pertenencia.
Martina intenta llorar pero no entra en el presupuesto
El eco del ayer no retumba
La luz se apaga lentamente
El murmullo se ríe pero no es natural
El sonido del agua crece hasta convertirse en un océano
Martina no se ahoga porque sabe nadar
Aunque ahora si esté dormida.


viernes, 24 de diciembre de 2010

Caída libre.



Los pies familiarizados con el frío
El deseo sin pulir
La brutalidad de la sensación
El placer del vacío.
Los ojos vislumbran el punto
El vértigo es el deseo de caer.

jueves, 9 de diciembre de 2010

El hilo sin conducto

Recuerdos pálidos.

Me adentro en imágenes guardadas.

El tiempo se detiene.

Muñecas rojas de cansancio.

Ese tótem en el pecho que

no me permitía moverme en el espacio.

Aire que espera al punto final para descansar.

Se mira el suelo desde abajo.

La gente va y viene hacia el abismo con los ojos cerrados.

No puedo evitar el vértigo.

Retracción

Me devuelve la marea

Ya no se trata de mí

Sola en el reflejo de tu voz

Sentirla escurrirse entre mis dedos.

El globo que no debe tocar el piso

Los colores se agotan

Cae el techo

Peso muerto que arrastra

Pensé que la había sepultado

martes, 30 de noviembre de 2010

Espejismo.

Me gustaría ser una metáfora
para que nadie me entienda
pero todos pretendan explicarme.

miércoles, 13 de octubre de 2010

sábado, 25 de septiembre de 2010

Que importa


Vaivén.

Excitación desmedida que traspasa el cuerpo.

Nebulosa de sensaciones contrapuestas y complementarias.

La mente solo observa.

Las pastillas bajan por la garganta.

Raspan.

Los ojos dejan de ver.

Inercia.

Perdida de la conciencia.

Voces que agobian.

Luces que lastiman las pupilas cerradas.

Sentir el cuerpo despertando, y con él, el pecho se aplasta.

El peso de los rostros desconcertados.

La incógnita

Fragilidad manipulable

La nena desgarrada que pide auxilio

Aprender a sufrir

Llanto vacio.

La mirada que perfora

La intravenosa que duele al entrar.

El tubito por la garganta que desgarra.

El cuerpo que entra en crisis y saca el exceso de la noche que no fue.

Reposo que encierra.

Desintegración y parto de mi misma

Intentar renacer sin haber muerto

Jugar a volar cuando se vomitan cadenas

Levantarse por gravedad.

Explicar sin entender la ceniza que nunca se consumió

Usar la máscara sin rostro

El espectáculo comienza con el telón cerrado

Pasos largos en la oscuridad sin fin

El camino de subir en picada

Correr la meta espejismo.

Imaginarse un hoy ayer

Brazos que gritan

La tormenta silenciosa

La inocencia que se incendia

Perder o ganar

¿Qué importa?

domingo, 12 de septiembre de 2010

Che pibe

Convéncete de que es lo que querés. Diez horas de trabajo diarias para poder llegar a un departamento que ni siquiera es tuyo, fumarte un pucho subvencionado por tu impuesta independencia, y calentarte la comida que quedó de ayer.
Dormirte tarde, escuchando un CD nuevo que te compraste con tu platita ahorrada, y llorando no sabiendo ni siquiera porque.
Sonar el despertador, cambiarte, maquillarte para que nadie sospeche nada, ponerte ese uniforme que dice a los demás que estás por arriba del promedio, con tus botas agujereadas pero en la parte de abajo.
Tomarte el micro lleno de gente, mutilada, apagada y gris por el rocío de la demanda.
Llegar, tomar café, trabajar deseando el break del cigarrillo, salir de laburar para imprimir las fotocopias de esa materia de mierda que no te bancas, pero es un sacrificio para algún día levantarte un poco más tarde, salir un poco antes y que te paguen el doble.
Así cuando llega enero, si es que te dan las vacaciones, puedas ir a algún lugar que de envidia a tus amigos y puedas sentarte con la gente fashion a sentirte superior.
Y escuchaste ésta que es la más importante, nunca dudes. Si escuchaste bien, nunca dudes de lo que estás haciendo. La duda es la asesina del progreso, el tiempo no sobra. Vos, como el buey, seguí adelante que el que se esfuerza llega a buen puerto, ¿eh? Si elegiste una dirección seguila, mejor ser alguien en lo que sea que vivir no siendo nadie ¿no?
Si te querés guiar, mira tu curriculum, si está cada vez más lleno de propiedades que te pongan más arriba del juego vas bien.
Si te sentís cansado, anda a la farmacia, tomate alguna pastillita que te ayude, eso nadie lo condena.
Pero ojo, mira siempre para ambos lados, cuídate la salud, hace ejercicio, come comida baja en grasas y si puede ser marca “Cormillot” mejor, así aportas a la industria Argentina. No sea que te mueras antes de poder llenarte de plata.