Niños
con ropa de algodón
boquitas humedas
con crema de cacao
estómagos llenos
de leche de soya
y frutas secas
camas armadas
zapatillas sucias
remeras de nueva generación
frases copiadas de un libro
chicas con mucha ropa o ninguna
mujeres que creen
que andar en tetas es ser libre
hombres que desconocen
el sabor agrio de su propio pene
discusiones ridículas
que no van a ningún lado
ni lo intentan
jugar a ser el reflejo
plantas de porro que nos salvan
de ver los cuerpos petrificados
mentiras
que nos mantienen vivos
sexo animal para sentir algo
cachos de carne
que desperdician el aire
que corren al hueco
de cuerpos inertes que nadie recuerda
bestias con nombres
humanos
forros pinchados
por féminas hambrientas
panzas infladas que arruinan la calma
gritos que a nadie sorprenden
deformes en cuartos
aplaudiendo a lo lejos
hombres que no deciden
tener hijos
pero son culpables de tener semen
hombres que usan el puño
porque no pueden usar la palabra
porque quieren tener el control
mujeres héroes por parir
mujeres fuertes por sufrir
que eligen seguir sufriendo
para ser aún más fuertes
machos que son el anticristo
de una secta de pelo rapado
hombres q solo comen la comida de mamá
parejas que hace años no tienen sexo
gente que da consejos sin que se los pidan
alguien que me habla de hermanarse
y yo me río
nací huérfana
gente que cree
que el arte es un pasatiempo
gente que cree que entiende algo
de lo que uno le dice
gente que no se pone de acuerdo
dios es un hombre o es un cuerpo
un cura se rasca los huevos
con la otra mano te lava la frente
una risa furtiva en el eco
profundo
un hombre se desangra
y todos lo besan
gente que se para y se sienta
repitiendo frases de memoria
que significan más de lo que creen
una mujer que sin serlo
se pone vestido y ya
una sociedad que piensa
que ser mujer es maquillaje
un grupo de animales
que se distingue por su aroma
una identidad construida
por la genitalidad
una genitalidad construida
por una sociedad
que no tiene coherencia
una lista de poetas
aplaudidas
por tener vagina
gente que se relaciona
por su color de piel
por su sexualidad
por su religión
por su religión política
por su color de pelo
por su marca de jeans
por el olor de su desodorante
por que dicen alo
por que comen arroz
porque no saben
que más son
si no son un grupo de gente
y yo acá mirando felizmente
tan fuera de todos
desintegrandome.
martes, 9 de mayo de 2017
miércoles, 19 de abril de 2017
Extraña
Alguien me dijo
alguna vez deberías
estar orgullosa ¿De qué?
eres extraña, tu voz
desconcierta a la mayoría.
Lo tomo como un halago irónico
le respondí,
aunque no capto mi chiste.
Mi hermano me dijo:
el precio de ser especial
es que el mundo no comprende
el pensamiento crítico.
"El mundo ni siquiera piensa"
brotó por mi garganta.
No demos tantas vueltas
ser entendido está sobrevaluado
yo sólo quiero que me dejen de joder.
alguna vez deberías
estar orgullosa ¿De qué?
eres extraña, tu voz
desconcierta a la mayoría.
Lo tomo como un halago irónico
le respondí,
aunque no capto mi chiste.
Mi hermano me dijo:
el precio de ser especial
es que el mundo no comprende
el pensamiento crítico.
"El mundo ni siquiera piensa"
brotó por mi garganta.
No demos tantas vueltas
ser entendido está sobrevaluado
yo sólo quiero que me dejen de joder.
jueves, 23 de marzo de 2017
Refugio
El silencio
de lo que no quiere
la inunda de aire.
Con el tiempo
se esconde
en su cabeza
con los dedos refugiados
en el vientre frágil
un millon de agujas
atraviesan
lo que no pudo decir.
Bajo la lengua
el rumor
entre las piernas
el hastío
frente a su rostro
una tranparencia lúcida,
que la ajena del entorno.
Flotando entre el murmullo
externo
a su intimidad pasiva:
el galope que la tortura
por dentro
el vaivén excitante
de la duda
(la mejor adrenalina)
Incendiada se arranca los ojos
para poder mirarse
objetivamente
y todo se oscurece.
Los ojos de los otros
no entienden nada
de sus sombras.
El pretexto que la mantiene
rehén
testigo de su furor,
el fuego que la desintegra
y la alimenta. La duplica
ella como dos,
al mismo tiempo
una imagen superpuesta.
La lengua se relaja
se esconde en la garganta
como un animal lastimado
vuelve a su guarida
buscando enfocar,
delinearse.
Escucha su propia voz
como un calor que la envuelve
para volver a empezar
una última vez.
de lo que no quiere
la inunda de aire.
Con el tiempo
se esconde
en su cabeza
con los dedos refugiados
en el vientre frágil
un millon de agujas
atraviesan
lo que no pudo decir.
Bajo la lengua
el rumor
entre las piernas
el hastío
frente a su rostro
una tranparencia lúcida,
que la ajena del entorno.
Flotando entre el murmullo
externo
a su intimidad pasiva:
el galope que la tortura
por dentro
el vaivén excitante
de la duda
(la mejor adrenalina)
Incendiada se arranca los ojos
para poder mirarse
objetivamente
y todo se oscurece.
Los ojos de los otros
no entienden nada
de sus sombras.
El pretexto que la mantiene
rehén
testigo de su furor,
el fuego que la desintegra
y la alimenta. La duplica
ella como dos,
al mismo tiempo
una imagen superpuesta.
La lengua se relaja
se esconde en la garganta
como un animal lastimado
vuelve a su guarida
buscando enfocar,
delinearse.
Escucha su propia voz
como un calor que la envuelve
para volver a empezar
una última vez.
sábado, 11 de marzo de 2017
El hombre látigo
Dientes de hierro
bajo la almohada
para que no pueda llevárselos
la mano que sujeta mi puño.
Encegeciéndome,
como una enfermedad
al vilo del punto débil,
ojos que me miran
siendo noche
mientras
yo me desdoblo
con mil mundos de peso. Arrastro
mi cara para acomodar
mis facciones
a tu lógica sutil.
Otra vez te permito
por todos mis poros,
en la sombra
de mi cuerpo
me escondo. Dentro
late el eco en cada frase
como un mantra infantil.
Otra vez el miedo
en el hueco de la boca,
(mi pastilla favorita
para el mal aliento)
Construyo mi pared
decorada con espejos.
Curo mis heridas con mi propio ego.
Tu imagen se disipa
y al fin el mundo se apaga.
Ojos que me miran
siendo noche
mientras
yo me disuelvo.
bajo la almohada
para que no pueda llevárselos
la mano que sujeta mi puño.
Encegeciéndome,
como una enfermedad
al vilo del punto débil,
ojos que me miran
siendo noche
mientras
yo me desdoblo
con mil mundos de peso. Arrastro
mi cara para acomodar
mis facciones
a tu lógica sutil.
Otra vez te permito
por todos mis poros,
en la sombra
de mi cuerpo
me escondo. Dentro
late el eco en cada frase
como un mantra infantil.
Otra vez el miedo
en el hueco de la boca,
(mi pastilla favorita
para el mal aliento)
Construyo mi pared
decorada con espejos.
Curo mis heridas con mi propio ego.
Tu imagen se disipa
y al fin el mundo se apaga.
Ojos que me miran
siendo noche
mientras
yo me disuelvo.
jueves, 10 de noviembre de 2016
Creé
Una
nube de eco
blanca
inunda la habitación,
la cree controlar,
la cree controlar,
pero
brota de mí.
Febril, ordinaria,
cínica
como
el que no es
pero
quiere ver.
Orgánica es
la ira
brutal,
cristalina,
ancestral,
desde
el nervio
duro
de
mi existencia.
Me
encierro
sobre
mí,
como
una cáscara
mojada,
dura y blanda,
débil
dentro
de sus acciones
minuciosamente elegidas
por
mi hambre tiránica.
Lo
acorralo
para
encontrarme, me
golpeo para
sentir
algo, me
corto
para
ser la furia,
dentro
mío algo
que
no sea
ficcional.
Como
los pies
que
se divorcian
cotidiano
olvidarse
de mi
máscara.
máscara.
El
camina por la habitación,
acaricia la
pared con suavidad,
esperando
alguien
que
lo devuelva
al
centro de atención.
El
blanco se esparce
como
una enfermedad
en
la vejez, una luz
lo
recorre
desde
los pies
hasta
la nuca,
su cara se gira violentamente.
su cara se gira violentamente.
Esos
ojos
cuando
me convertí
en
vacío, lo miran
con
tristeza
pensando
si
este tsunami lo puedo parar
de
si no era mejor
sufrir
que
este humo intenso.
El
eco lo consume,
lo
abraza,
lo
contiene,
lo desintegra con la fuerza
lo desintegra con la fuerza
de
unas pocas sílabas.
La
palabra
como
ente regulador
lo abarca todo
lo abarca todo
y
lo destruye.
Acá
las cosas son
como yo
como yo
quiero.
martes, 8 de noviembre de 2016
La mirada del otro.
Partes
de un código,
que no puedo
descifrar.
descifrar.
El rostro
que responde
a mi
nombre.
¿Así me ven
los que no me habitan?
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